Ruta en coche por la costa de Vizcaya

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La provincia de Vizcaya (en euskera, y oficialmente, Bizkaia), más allá del protagonismo que ostenta su capital Bilbao, ofrece un magnífico cóctel de mar y montaña. Una tierra con carácter, historia y tradición que presume con merecimiento de su reputada gastronomía.

En este artículo os vamos a proponer una ruta en coche por su costa que podéis realizar en un solo día, aunque si son más tanto mejor porque los sitios que os proponemos dan para mucho.

¡Cinturones que arrancamos!

Iniciamos la ruta desde el Puente Colgante de Vizcaya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2.006. Un puente transbordador de peaje que une los dos márgenes de la ría de Nervión y que fue inaugurado a finales del siglo XIX, siendo el primero en el mundo de esta tipología. Unas fotos y al coche que el día es largo.

Puente Colgante

 

En Vizcaya se come y se bebe muy bien, así que al poco de comenzar nuestra ruta en coche ya vamos a proponer una parada para tomar un aperitivo (¡nada de alcohol el que conduzca!) en el puerto viejo de Algorta, un barrio de pescadores perteneciente al municipio de Getxo.

Puerto viejo de Algorta

 

Siguiente parada Sopela (hasta hace poco llamada oficialmente Sopelana), a unos 10 kilómetros de Algorta. Situada en un entorno natural único y con unas hermosas playas como las playas de Arrietara y Atxabiribil o la cala rocosa de Meñakoz. Playas ideales tanto para el baño como para hacer deporte. ¡Si os gusta el surf no os puede faltar la tabla en este viaje!

Sopelana

 

A menos de 10 Kilómetros al norte de Sopela nos detendremos en Plentzia. Localidad costera acostumbrada a recibir visitas por su hermosa ría, su playa, su puerto y su pintoresco casco antiguo. Por las viviendas que allí se encuentran se nota que es una zona en la que a la gente no le va del todo mal… A nuestro modo de ver, una de las localidades más bonitas de la zona así que no os puedan las prisas.

Ría de Plentzia
Entre Sopela y Plentzia, o a la salida de esta última, podemos dar un pequeño rodeo y visitar el Castillo de Butrón, de origen medieval aunque profundamente remodelado durante el siglo XIX.

Castillo de Butron
Seguimos nuestra ruta en dirección a Bakio, donde además de poder daros un chapuzón en su playa, podéis aprovechar para visitar alguna bodega de Txakolí, un vino blanco suave, joven y afrutado propio de la zona.

Bakio

 

Nos llevará menos de 20 minutos en coche desde Bakio llegar a nuestro próximo destino: Bermeo. Localidad que destaca por mantener el encanto de un pueblo típicamente de pescadores. Merece la pena ir simplemente por disfrutar de un aperitivo en cualquiera de las terrazas de los bares del puerto, contemplando unas vistas espectaculares mientras uno mira hacia el mar y teniendo a la espalda su bello casco histórico.

Bermeo
Prácticamente junto a Bermeo, a menos de 5 kilómetros, llegamos al final de nuestra ruta: Mundaka. Y, aunque esta feo mojarse de esta manera, a nuestro modo de ver hemos dejado lo mejor para el final. Un pueblo tranquilo donde se respira tradición y en el que merece la pena disfrutar de sus calles y de su naturaleza. No en vano, está en plena Reserva da la Biosfera de Urdaibai. Además, para los amantes del surf, presumen de tener una de las mejores olas izquierdas de Europa.

Mundaka

Si no se os va de las manos el aperitivo y no os relajáis en exceso en ninguna playa, esta es una ruta que podéis hacer en un día. Intenso, pero un único día.

Ahora bien, hemos dejado intencionadamente fuera de la ruta una parada entre Bakio y Bermeo ya que visitarlo aunque merece muchísimo la pena (y sin duda os animamos a que lo hagáis) hace que sea bastante más complicado que podáis realizar la ruta en único día. Por no decir imposible.

Hablamos de San Juan de Gaztelugatxe. Una ermita situada en lo alto de un espectacular islote donde, como curiosidad, se casó Anne Igartiburu. El sitio es idílico para una boda pero seguro que más de un invitado se quejó de la cantidad de escalones que hay que subir hasta coronar. 241 escalones para ser exacto. El acceso a este islote es espectacular, siendo un puente de piedra con arcos sobre una hilera de rocas. Da pereza, pero no seáis vagos y subid hasta arriba. Las vistas lo merecen.

San Juan de Gaztelugatxe

 

En total una ruta de 69,6 kilómetros entre el Puente Colgante y Mundaka. ¡Fijaos cuantas cosas interesantes en tan pocos kilómetros! Si os quedáis con ganas de más, siempre podéis acercaros a la capital. Como os contamos en otro artículo, hay muchas cosas interesantes que hacer en Bilbao.

Una última recomendación: No os olvidéis de rezar para que no os llueva mucho y os salga el sol. Pero si os llueve que no os de por quejaros mucho que sin esas lluvias no habría ese verde que tanto vais a admirar y al que tantas fotos le vais a hacer. ¡Ya nos contaréis!

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